Conflicto socioambiental en Roquetas de Mar. El urbanismo invade las Salinas

Artículo desarrollado por Amando Tarí Sirvent, Antonio Cantó Gómez y José Manuel Zaragoza Quesada. 4-5-2018, Universidad de Alicante.

ÍNDICE:

Introducción al contexto

  1. Descripción del proyecto
  2. Descripción del contexto
  3. Tipo de conflicto
  4. Stakeholders y movilización
  5. Impactos
  6. Interpretación del conflicto
  7. Fuentes y materiales de interés
    1. Bibliografía y referencias digitales
    2. Recursos audiovisuales
    3. Referencias institucionales
  1. Anexo: Materiales gráficos

Introducción al contexto:

En el municipio de Roquetas de Mar (Almería) encontramos un caso muy singular de urbanización con miras al negocio turístico-residencial, situación generalizada y común en el desarrollo urbanístico del litoral español durante las últimas décadas. El caso que procedemos a examinar consiste en un conflicto socioambiental, donde distintos actores se han manifestado en aras de unos motivos muy particulares, desde el Ayuntamiento de Roquetas en favor de materializar el Plan General de Ordenación Urbana (P.G.O.U.) de 2009 hasta movimientos sociales y vecinales que se oponen a una dimensión concreta del proyecto: la urbanización de lo que en el plan general se denomina sector Z-SAL O1, es decir, Las Salinas de San Rafael y los alrededores de la Ribera de la Algaida.

Foto 1

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1.     Descripción del proyecto

El proyecto urbanístico que se ha discutido y se pretende llevar a cabo sobre las Salinas de San Rafael y alrededores de la Ribera de la Algaida (sector Z-SAL 01) queda patente en el P.G.O.U de 2009 y en las distintas modificaciones parciales del mismo. Todo este plan general divide en distintas fases y unidades de ejecución los cambios procedentes en materia urbanística para el municipio, siendo ordenado el sector Z-SAL 01 como segunda unidad urbana de ejecución (UE-2).

El plan general fue redactado por la empresa Inaser Ingeniería Y Servicios Avanzados S.L.P. y, según el Ayuntamiento de Roquetas, en 2010 se nos informaba de las 28 empresas que „presentaron ofertas para la redacción del proyecto“ para la segunda fase de reparcelación de Las Salinas. Finalmente, el Ayuntamiento firmó la redacción del proyecto con la empresa „Inaser Ejecución De Planeamiento 2 S.L.P.“, con la cual se alcanzó un „presupuesto próximo al millón de euros“ („Reparcelación 2ª Fase de Las Salinas“, 2010). Sin embargo, para la urbanización de facto de todo el sector Z-SAL 01 se prevé un presupuesto cercano a los doscientos millones de euros (Almería Información, 2017).

El proyecto, desde su planteamiento en el P.G.O.U. de 2009, ha tenido diversas transformaciones y obstáculos, como las 382 alegaciones al Ayuntamiento, muchas de ellas relacionadas con propietarios de viviendas e invernaderos que serían afectados por la parcelación de Las Salinas („Reparcelación de Las Salinas“, 2012). Por no mencionar el descontento manifiesto por parte de agrupaciones de vecinos del municipio, partidos políticos y movimientos ambientalistas que se oponían a la urbanización del sector. Aparte de tales alegaciones, la crítica situación económica en la que se encontraba Roquetas de Mar condujo a la paralización del proyecto entre 2011 y 2012 (ídem).

Sin embargo, el proyecto sigue en desarrollo, ha sido aprobado provisionalmente en 2017, tras las innovaciones en la ordenación urbana que se realizaron en el verano del año anterior y el pronunciamiento de la concejala de la Gestión de la Ciudad de Roquetas, Eloisa Cabrera, que anunciaba la venidera construcción de un parque urbano en Las Salinas. Parque urbano que constituía una pieza fundamental en el proceso de urbanización del sector Z-SAL O1.

Uno de los propósitos del plan general es la unión urbanística entre Roquetas de Mar, El Parador de las Hortichuelas y Aguadulce, que daría paso a la consolidación de un modelo urbanístico moderno y repleto de zonas verdes, tal y como plantea el Ayuntamiento („Compensación de Las Salinas“, 2009). La urbanización del sector Z-SAL 01 consistiría en la construcción de tres hoteles en Las Salinas de San Rafael, así como una torre de 28 pisos; la edificación aledaña a la Ribera de la Algaida y la conformación de un parque urbano que abarque Las Salinas y la Ribera (véase el Plano 1 y Plano 2). Todo ello para un uso „residencial turístico“ que justifica la construcción de 7778 viviendas en todo el sector (vease Ficha 1).

El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del Plan General valora el proyecto, ateniéndose a los mecanismos y pautas consecuentes para atenuar cualquier impacto medioambiental, como favorable; al menos, no cuestiona la prescindibilidad del mismo en el desarrollo socioeconómico y urbanístico de Roquetas. Tiene en consideración el arrecife barrera de Posidonia que se encuentra en la costa de Roquetas, enfrente de la Ribera de la Algaida (catalogada como suelo no urbanizable), considerada oficialmente „monumento natural“; valora como moderado el impacto de la urbanización del sector y la importancia de llevar a cabo toda la construcción atenuando el impacto sobre la zona, configurando un parque urbano y respetando las zonas no urbanizables: de este modo, el P.G.O.U. de 2009 ya contempla el yacimiento de Turaniana en la Ribera, yacimiento arqueológico catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) y, por tanto, suelo no urbanizable.

Todo este proyecto, como hemos visto, ha afectado a diversos propietarios en la parcelación del suelo, situación que, según el Ayuntamiento de Roquetas, ha quedado solventada. Sin embargo, se sigue afectando a diversos sectores sociales y no se ha llegado a ningún acuerdo: se han movilizado vecinos de Roquetas para proteger Las Salinas, por su valor histórico, social y natural; así como movimientos ecologistas, entre otros, que han valorado y criticado el proyecto urbanístico, por el impacto que tiene sobre el ecosistema y en términos económicos, como expondremos en los siguientes apartados.

2.    Descripción del contexto

El P.G.O.U. de 2009 se manifiesta un año después de la Gran Recesión, en un periodo donde la economía española se ha visto fuertemente afectada por la especulación sin frenos en el mercado inmobiliario, en una etapa de expansión financiera en el mercado mundial, entorpecida por las contradicciones propias del modelo: crisis por sobreproducción (subconsumo) y sobreacumulación (capital desprovisto de rentabilidad). En cambio, pese a todo ello, la lógica empresarial no ha dejado de ser la determinante para la gran mayoría de políticas municipales de España, donde los Ayuntamientos acogen con gratitud aquellos proyectos que auguran un crecimiento económico exponencial, en el desarrollo de las ciudades, bajo el tangible y destacado negocio del litoral español: el turismo residencial.

El turismo ha sido la pieza más importante en el desarrollo económico de España. Durante la etapa desarrollista del franquismo comenzó a generalizarse; sin embargo, durante los años 80-90, bajo la imagen de una España democratizada y con un apoyo mucho más abierto del resto de Europa (y sus fondos económicos), la especialización económica del país en materia de turismo se torna tangible. En este contexto, nos encontramos con la provincia de Almería, en la comunidad andaluza. El desarrollo turístico no comienza hasta los años 70, con la construcción del primer aeropuerto en Almería (Caro Sánchez S., 2015), el cual comienza a replantear el modelo económico del lugar. En este sentido, el municipio de Roquetas de Mar se reconoce, en su desarrollo, como Centro de Interés Turístico. Roquetas de Mar se sitúa en el poniente almeriense, entre los municipios Enix, Vícar, La Mojonera y El Ejido. Su situación geográfica, en un principio, no favoreció el desarrollo turístico hasta la década mencionada. En cambio, el lugar está caracterizado por las características más demandadas en el mercado turístico, que pronto abrieron paso al municipio en el sector: su clima cálido, provisto de playa. Se trata de un municipio donde a lo largo del año escasean las aguas pluviales, pero caracterizado por ser una zona de lluvias torrenciales y, por ello, con un patente riesgo de inundaciones.

La economía almeriense se caracterizaba y caracteriza por basarse en la agricultura; empero, el turismo y la industria inmobiliaria comenzaron a ser pilares fundamentales del desarrollo económico. En este sentido, resulta revelador mencionar el conflicto histórico existente entre el sector agrícola y el incipiente sector turístico: la agricultura almeriense, adaptada cada vez más a un modelo de producción intensiva, llevaba a cabo un sistema de enarenado (extracción y utilización de arena de las costas, ya que resultaba eficiente para el rendimiento productivo) que conllevaba a la explotación desconsiderada y sin regulación de ningún tipo de las costas, las cuales se estaban convirtiendo en el producto estrella del turismo residencial almeriense y estaba siendo destrozado por el negocio de los invernaderos (ídem).

Los Ayuntamientos, a tenor de tales conflictos, fueron aplicando medidas que regularan los recursos naturales que estaban en pugna, las costas y su arena. Con la Ley de Costas de 1988 el conflicto fue fraguándose y el turismo residencial se encontraba ante unas condiciones jurídicas en su favor. El modelo turístico residencial de Roquetas de Mar es el mismo que caracteriza al litoral español: no es tanto la actividad turística la que define el modelo económico del lugar, aunque sí la acompaña y es fomentada, como el negocio de las segundas residencias. En suma, la industria inmobiliaria y de la construcción son la piedra angular del desarrollo económico del municipio, destinadas sobre todo a residentes extranjeros (especialmente provenientes de paises europeos como Alemania, Francia; así como Gran Bretaña).

En 2007, la longitud de costa urbanizada en Almería era de 75 km., mientras que “en 1957 apenas superaba los 11 km., es decir un 33% de su longitud total y un 52% de la ocupada por playas. Resultado de ello se ha consolidado un continuo urbano congestionado y de alta densificación, como son los casos de Roquetas de Mar, 71% de su costa construida; Vera, 100%; Mojácar, 56%” (Martínez-Lage A. V., 2007, p. 162). Toda esta ocupación territorial auspiciada por un desarrollo urbanístico desbocado se relaciona con este despegue económico hacia el negocio turístico-residencial. Tal es el caso del P.G.O.U. de 2009, donde se pretende la construcción hotelera y residencial, pese a las diversas cuestiones que se ponen en juego: el alto número de viviendas vacías del municipio, el retorno al negocio especulativo de la construcción, la desposesión de espacios socialmente valorados, el impacto que trae consigo sobre el medio ambiente, etc.

El conflicto socioambiental que estamos exponiendo se relaciona claramente con un proceso de „acumulación por desposesión“: el capital privado busca rentabilidad bajo distintos ajustes espacio-temporales, impulsado por avanzadas técnicas financieras, actuando con violencia y coacción (estas pueden manifestarse de una forma más expícita o implícita) sobre la población, susceptible de ser desalojada de sus viviendas, ciudades, espacios públicos, etc. (Harvey D., 2004). La urbanización de Las Salinas de San Rafael y la Ribera de la Algaida encuentran su razón de ser en este proceso y la resistencia social ha hecho manifiesto el conflicto entre la propiedad pública (traducida en propiedad privada, en forma de suelo urbanizable y, en suma, comercializable) y colectiva (grupos de vecinos, asociaciones, movimientos ecologistas, culturales, etc.).

Estas resistencias sociales se contextualizan en un municipio donde todavía, pese a la abrupta y extensiva ocupación territorial de la ciudad y los invernaderos, permanecen lugares de alto valor natural e histórico. El hecho de que Las Salinas y la Ribera de la Algaida sean unos de los pocos espacios sin ocupar, refuerza este afán por evitar su soterramiento (de Las Salinas) y apantallamiento (en el caso del humedal de la Ribera). Las Salinas de San Rafael adquieren un valor social por su historia en el municipio de Roquetas, que se remonta a los romanos, junto al yacimiento de Turaniana de la Ribera. Junto con la Ribera de la Algaida, conforman un ecosistema donde reposan aves migratorias de diversas especies, una flora y fauna apenas existente en todo Roquetas. El humedal de la Ribera mantiene sus condiciones en consonancia con la costa, la cual, durante periodos de marea alta, pese a la ausencia de aguas pluviales, prové de agua y oxígeno –debido a la fotosíntesis del arrecife barrera de Posidonia– a su ecosistema (Martínez-Lage A. V., 2007, p. 157).

Por otro lado, el impulso de estos proyectos urbanísticos viene incorporado por las políticas y proyecciones que el Partido Popular, bajo la alcaldía de Gabriel Amat, ha arrojado sobre Roquetas, como veremos más adelante.

En suma, Roquetas ha presentado un crecimiento demográfico considerablemente abultado (véase el Gráfico 1), al son de un desarrollo turístico cada vez más notable en la provincia de Almería: “Si en 1961 había en nuestra provincia un total de 2063 plazas en alojamientos turísticos, en 2005 se alcanzan las 50.000 plazas, con una clara concentración en la franja costera (más del 95%) y con áreas realmente especializadas como son Roquetas de Mar, Almerimar y el segmento Mojácar-Garrucha-Vera. Hoy el turismo es el segundo pilar de nuestra economía” (ibídem, p. 152). Este crecimiento indica la relación turismo-urbanismo que hacíamos mención, la cual queda plasmada en las pretensiones político-económicas del plan que se quiere llevar a cabo sobre Las Salinas y en los alrededores de la Ribera.

3.    Tipo de conflicto

El conflicto socioambiental de Las Salinas de San Rafael de Roquetas de Mar se trata de uno de naturaleza de recreación turística (secundario, entonces) en el que un proyecto turístico-urbanístico de 650.000 m2 amenaza con asfixiar la Ribera de la Algaida y la barrera de Posidonia de las costas roqueteras (para un análisis de los efectos físico-ambientales adversos del modelo turístico urbanístico en la barrera de Posidonia véase Martínez-Lage A. V., 2007).

La construcción de bienes inmobiliarios –dos torres de 28 pisos de altura y tres hoteles de 11 plantas– acarrea el riesgo de un cuantioso aumento de residuos tanto en la barrera de Posidonia como en la Ribera de la Algaida, además añadiendo a la degradación medioambiental una mayor presión turística y demográfica, así como la destrucción total de las Salinas de San Rafael –enclave migratorio de diversas especies de ave; además, ostentador de un valor histórico y cultural para la población de Roquetas de Mar–.

Entonces, debido a su tipología turístico-urbanística, genera un riesgo –entendido como lo explica Ulrich Beck (1992)–, como producto de decisiones humanas (citado en Aledo, 2018), en el cual se trasladan los impactos en el tiempo, en pro de un beneficio económico cortoplacista, sin tener en cuenta los impactos medioambientales que sufrirán las generaciones futuras debido a la presión turística a los dos enclaves naturales más importantes de Roquetas de Mar.

También como se señala en Aledo (2018), el riesgo y el conflicto no son divisibles, pues “es el conflicto social el que da significado al riesgo”. Esto es así, porque, como se ha explicado arriba, el riesgo entendido como producto de decisiones humanas está íntimamente relacionado con el ejercicio del poder. Y como Foucault (1980) dice: donde hay un poder hay un contrapoder (citado en Aledo, 2018).

El contrapoder se explicará en el apartado siguiente, pero para este cabe señalar que existe en él una diversidad de orígenes en la estructura social de la población roquetera. Lo que explica que existan tres formas simultáneas del conflicto socioambiental que nos ocupa.

Por un lado, existe un conflicto de valores entre unos valores simbólico-culturales del medioambiente y otros economicistas del mismo –el alcalde de Roquetas ha llegado a decir que Las Salinas de San Rafael son un nido de mosquitos, en claro tono peyorativo–-; además, se da la particularidad de que no solo es conflicto de valores simbólico-culturales del medioambiente, sino que se le suma que las Salinas tienen, a parte de su valor natural, un valor histórico y cultural, junto con los yacimientos romanos de Turaniana, que dotan al conflicto de una singularidad en cuanto que diversos valores se defienden y diversos patrimonios se hallan en peligro.

Por otro, está el conflicto de diferentes intereses privados, pues como se ve en esta entrevista:  a una afectada por el proyecto urbanístico del alcalde Gabriel Amat, la reparcelación de los 4 sectores de Las Salinas de San Rafael perjudicará a varios agricultores en su labor. Además, este nos lleva al último que observamos, un conflicto de relaciones, pues existe desconfianza entre los agricultores hacia el alcalde por su posesión de terrenos en la zona a través de sociedades empresariales.

4.    Stakeholders y movilización

Para analizar los grupos de interés y su movilización nos valemos como herramienta de lo que Aledo (2018) llama el socio-espacio de conflicto socioambiental. Se basa en los conceptos de Bourdieu de campo y capital, pero, de alguna manera el concepto de socio-espacio de conflicto los materializa debido a la idiosincrasia de la relación entre sociedad y naturaleza, pues esta tiene una territorialidad dada, por lo que el conflicto socioambiental también.

También le confiere una naturaleza dinámica y relacional, por la cual las situaciones entre los grupos de interés que se posicionan dentro del socio-espacio de conflicto pueden variar según “jueguen” sus distintos capitales (simbólico, cultural, etc.).

Podemos definir, entonces, que el centro del socio-espacio del conflicto son las Salinas de San Rafael, en el cual se han posicionado diversos grupos de interés que finalmente se han agrupado en dos bloques: en una relación colaborativa se han unido en la llamada plataforma “Salvemos Las Salinas” diversos grupos como Ecologistas en Acción, la Asociación Posidonia de Aguadulce, la Asociación de vecinos Las Colinas, los agricultores de Las Salinas y la Asociación Unidos por Turaniana, entre otras; y por la otra un bloque político del Ayuntamiento (Partido Popular y una edil independiente –tránsfuga del PSOE–) y otro a nivel de la comunidad autónoma de Andalucía (a este nivel PP y PSOE han unido fuerzas en un mismo sentido).

Los arriba descritos serían los grupos de interés institucionales o institucionalizados –en el caso de los vecinos o de los agricultores–, distinguiéndose de estos también los grupos de interés en sí, que serían: por un lado, las aves que tienen como destino migratorio Las Salinas de San Rafael; por el otro la biodiversidad de la Ribera de la Algaida que sentiría la presión y el vertido de residuos por parte de la presión turístico-urbanística del proyecto; y, por último, la barrera de Posidonia de la costa roquetera.

Como se explica en el artículo de Aledo (2018), la posición inicial en la estructura ex novo en el socio-espacio de conflicto tiene una correlación con la posición en la estructura social. Pero, por la naturaleza dinámica del socio-espacio de conflicto, esto varía y en la pugna por el poder, es decir, por el control en la toma de decisiones, se han movilizado diversos capitales. En el bando de la Plataforma Salvemos Las Salinas se han utilizado diversas estrategias discursivas en los medios de comunicación, movilizando así en una ocasión capital simbólico, cuando hicieron el acto de “abrazar las salinas”, o de capital cultural, con la ayuda de diferentes actores ostentadores de conocimiento experto como se relata en un artículo de eldiario.es.

También se está adoptando una postura política y legal. En el terreno político del municipio está toda la oposición –excepto la edil independiente– en contra del proyecto urbanístico, y se ha intentado declarar BIC a Las Salinas de San Rafael –la Ribera de la Algaida y los yacimientos de Turaniana ya lo son, de hecho desde el PP se insiste que los BIC no se van a tocar, pero lo que se señala desde la Plataforma de Salvemos las Salinas es que aunque “no se toque” la presión urbanística que se va a ejercer va a ser devastadora–.

Por la otra parte, la estrategia discursiva se basa en asegurar que van a habilitar nuevos espacios verdes y que no se va a construir sobre los bienes de interés cultural. La principal baza de este grupo de interés es la mayoría absoluta que tienen junto a la edil independiente para la realización legal del proyecto. Además, al nivel de la comunidad autónoma, PP y PSOE tumbaron la propuesta del grupo de PODEMOS de declarar Las Salinas de San Rafael como BIC. Este último hecho demuestra la naturaleza dinámica y relacional del socio-espacio de conflicto, pues el PSOE se mostró a favor de su declaración y preservación, pero conforme pasó el tiempo lo que ocurrió fue lo contrario con su voto negativo a la propuesta.

Además de las movilizaciones políticas y legales, ha habido manifestaciones en contra del proyecto, como la mencionada antes del abrazo a las salinas –entre otras–. Se puede decir que la relación de enfrentamiento entre los grupos de interés en conflicto está creciendo, la oposición al proyecto es numerosa y se le está dando voz desde los medios de comunicación. Aunque parece ser que en el campo político tienen, de momento, las de perder.

5.    Impactos

El fenómeno social del turismo residencial, vinculado a procesos especulativos de la economía inmobiliaria, ha sido una constante que ha ido in crescendo en los últimos 50 años en todo el litoral mediterráneo. Los impactos derivados de este han sido bien señalados y estudiados en los numerosos casos de los que disponemos en las costas del Mediterráneo. A continuación identificaremos y analizaremos los impactos socioculturares, económico, ambientales y sobre la salud, interdependientes, en continua retroalimentación, que generaría la construcción de una urbanización de aproximadamente unas 8000 viviendas en Las Salinas y alrededor de dicho hábitat, tanto a corto, como a medio y largo plazo.

A nivel socioambiental, a corto y medio plazo, supondría una sobreexplotación de los recursos y saturación de las redes de saneamiento del agua, debido a un notable incremento de la presión demográfica y consumo de recursos hídricos en los períodos estivales (en una zona de clima seco que ya ha comenzado a tener problemas de abastecimiento de agua), con el consiguiente aumento de generación y vertidos de aguas residuales (que incumplen las directivas europeas que obligan a la reutilización de estas) y de basuras. Asimismo, dicho modelo arrasa con el suelo, por ello, tiene un periodo vital muy corto, ya que depende de la cantidad disponible de este. Lo cual se materializaría en un detrimento ambiental, debido a la desaparición de las Salinas y asfixia de la Ribera de la Algaida, repercutiendo, así, negativamente en la fauna silvestre y animal, ya que implicaría la destrucción y deterioro del hábitat de las casi 120 especies de aves (es una zona con numerosos procesos migratorios de aves), algunas de ellas en peligro de extinción como la cerceta pardilla o el chorlitejo patinegro, y de una importante colonia de camaleones.

Además, el arrecife de Posidonia oceánica (declarado como monumento natural) se vería asfixiado, contribuyendo a un aumento de la desertización, pues, son algas marinas que regeneran el agua (función ecosistémica), ya que elevan el porcentaje de oxígeno que contiene esta y también captan CO2, es decir, que juega un papel de „pulmón verde“. Asimismo, también desempeña un papel crucial en la regulación del ciclo del agua (recordemos que esta zona se caracteriza por tener lluvias torrenciales), por lo que, se incrementarían los riesgos de inundaciones. Por ello, a medio plazo, generaría una alteración de los servicios ecosistémicos, tanto de soporte, de regulación, como culturales (como veremos a continuación), afectando así al bienestar y seguridad de la comunidad, ya que repercutiría en la pérdida de calidad del aire de la población y en una mayor probabilidad de inundación. A lo que cabe añadir, la alteración de la cadena trófica, pues tanto la vegetación de la que se alimentan los peces e insectos, de los que se a su vez alimentan las aves y los camaleones, desaparecerían o se reducirían considerablemente como consecuencia del impacto sobre el hábitat, originando una espiral que afecta a todas las especies debido al efecto sinérgico.

Todo esto, en su conjunto, atentaría contra la biodiversidad. Las Salinas y la Ribera de la Algaida dejarían de ser un punto de interés medioambiental y sociocultural, ya que aquí muchas personas realizan deporte, y asociaciones y colegios realizan actividades relacionadas con el medio ambiente, perdiendo, de esta manera, el apreciado valor estético  que la población le otorga, pues la desaparición de las Salinas y el deterioro de la Ribera de la Algaida se traduce a medio plazo en la pérdida de valores asociados a esta, dando lugar a una falta de señal de identidad en el municipio. Cabe destacar que también se vería afectado el yacimiento arqueológico de Turaniana, pues el proyecto podría llegar a abarcar algunas zonas de este, según varias asociaciones denuncian, dando lugar a la destrucción de restos de piezas que tienen más de 3000 años de antigüedad (de fenicios, romanos, griegos y árabes).

En la esfera de los impactos socioeconómicos, dicha construcción supondría un desproporcionado e innecesario gasto para la población local, ya que será el Ayuntamiento quien asumirá buena parte de los costes destinados a urbanizar (200 millones de euros sin tener en consideración los gastos de construcción de edificios). Además, cabe señalar que Almería y el municipio de Roquetas de Mar son zonas con acusados problemas de índole estructural, en el que existe una gran dejadez por parte de la administración, por ejemplo, en la construcción de depuradoras que los usuarios llevan tiempo financiando con impuestos. A su vez esto repercute a nivel de salud pública, pues puede suponer la contaminación de acuíferos y malos olores debido a los vertidos de aguas residuales que se incrementaran. También constituye uno de los municipios con más viviendas vacías (unas 14.000, el 24,2% del total), es decir, este proyecto que apuesta por el modelo turístico-residencial como motor económico (que tiene un período vital limitado al depender de la cantidad de suelo disponible) atenta contra los intereses comunitarios y beneficia a las élites políticas y empresariales que tienen intereses personales vinculados al sector inmobiliario, al negar otras necesidades de infraestructuras y servicios que benefician a la comunidad.

Si el Ayuntamiento pone en marcha dicho proyecto, desde una óptica y lógica cortoplacista, incidirá positivamente en un conjunto de actividades económicas que están ligadas a la construcción, es decir, aumentará la renta y creará empleo en la población local (carpintería, fontanería, cristalería, electricidad, etc.). No obstante, al desorbitado coste que supone el propio proceso de urbanizar, a medio plazo se suma un incremento del gasto público a nivel municipal, ya que dichas viviendas requieren de infraestructuras y servicios básicos (alumbrado, alcantarillado, recogida de basuras, transporte público, etc.) y una reconfiguración de las infraestructuras de comunicación. Todo ello, teniendo en consideración que el modelo turístico-residencial, en contraposición al hotelero, se caracteriza por una breve estacionalidad, por lo que, a largo plazo repercutirá negativamente en la economía local, a pesar de la propaganda optimista que caracteriza al discurso legitimador de tal proyecto. Es decir, una vez terminado todo el proyecto, sólo propiciará la creación de empleo vinculado al sector servicios y en periodo estival. El modelo turístico-residencial supone un aumento de la vulnerabilidad social, pues no genera empleo, y siempre se distribuye de manera asimétrica, afectando más a los grupos débiles.

6.   Interpretación del conflicto

El Plan Parcial que pondría en marcha la urbanización del sector de Las Salinas se encuentra con una aprobación provisional, ya que las pretensiones del P.G.O.U sobre este espacio se paralizaron en el año 2012. Representa una de las características esenciales de las sociedades contemporáneas, la creciente mercantilización en todos los ámbitos, hasta de la naturaleza, en la que prima la razón instrumental. El férreo, creciente y constante rechazo por parte de distintas asociaciones y vecinos de la localidad, así como el de la oposición política, es el que permite comprender la actual situación y desempeñará un papel clave en la aprobación o cese del proyecto. Esta actitud hacia el proyecto pone de relieve que son zonas que proteger tanto por su interés cultural, ambiental como histórico, por lo que la opinión y movilización pública deslegitima la acción del gobierno.

Las vías u opciones que se vislumbran para solucionar el conflicto son varias y responden a intereses colectivos: nuevas evaluaciones de impacto, cese completo de la actividad y un cambio de gobernanza. En primer lugar, desde el punto de vista jurídico y legal, es necesario una revisión del proyecto, ya que casi mil alegaciones han sido desestimadas por el Consistorio de Roquetas, por lo que al final se ha optado por un recurso de reposición, ya que dicho proyecto incumple una normativa europea (la Directiva 2001/42/CE del Parlamento Europeo y del Consejo Europeo 27/06/2001, que hace referencia a la evaluación de los efectos de determinados programas sobre el medio ambiente) y también la normativa sectorial de la Ley 9/2006, de 28 de abril, que hace referencia a lo mismo que la anterior, por lo que el proyecto está repleto de irregularidades. En segundo lugar, declarar el Humedal de los Bajos (en la Ribera de Algaida) de Dominio Público Marítimo-Terrestre, así se pondría fin a la actual situación de vertedero de escombros en la que se encuentra este humedal y reclamar su acondicionamiento. En tercer lugar, exigir un estudio que asegure las condiciones geológicas de la zona, así como una EIS (Evaluación de Impacto sobre la Salud) con criterios científico-técnicos, ya que el Ayuntamiento ha presentado un documento formal de muy dudosa rigurosidad.

 En cuarto lugar, dar respuestas a las problemáticas estructurales y a las necesidades sociales, demográficas y ambientales, estableciendo las condiciones óptimas de infraestructuras y servicios básicos que permitan el adecuado saneamiento y reutilización de las aguas residuales; apostando por la Ribera de la Algaida como monumento natural mediante su acondicionamiento y por la restauración de las Salinas, así como por la creación de un museo que sirva como motor turístico debido al valor histórico-cultural que tiene el yacimiento de Turaniana. Ello requeriría unos presupuestos que serían irrisorios en comparación con las cifras desorbitadas del actual proyecto de urbanización. De esta manera, se consolidaría un enclave de señal de identidad del municipio que atraería la atención de los turistas del Norte de Europa, ya que de por sí es una zona muy visitada por su ubicación geográfica y clima.

Asimismo, mejorar las barriadas ya existentes favoreciendo el comercio local, ya que es en estas donde hay un mayor número de viviendas vacías (tiene la peculiaridad de ser uno de los municipios con más viviendas vacías) junto al desarrollo de una política que fomente los alquileres sociales, ya que es inconcebible que tantas viviendas estén sin uso alguno. En quinto lugar, los presupuestos para tales proyectos urbanísticos podrían ir destinados a una mejor gestión del espacio socioambiental, incentivando la agricultura ecológica y los grupos de consumo que son más sostenibles y posibilitan una mayor cohesión social al conectar a consumidores con productores y consolidar la localización de la alimentación. Repercutiría muy positivamente en la salud de la población humana y en el medio ambiente (favoreciendo la biodiversidad), debido a un mayor nivel nutritivo de los alimentos y a una menor generación de entropía, ya que el uso de agroquímicos de síntesis repercute negativamente en la salud de los agricultores (especialmente), en la de los consumidores y origina contaminación del agua, del aire, erosión de la tierra, etc.  Esto, junto a la propiciación de la información adecuada a la población sobre el porqué es necesario abandonar el modelo intensivo agroindustrial, daría lugar a una percepción muy favorable, ya que el principal motor económico de Roquetas de Mar, y de Almería, es la agricultura. Todos estos factores podrían propiciar procesos migratorios debido al interés de personas que buscan un lugar con tales características y condiciones.

El proyecto está siendo un auténtico fracaso, puesto que la percepción social mayoritariamente considera que responde a intereses particulares. Varios de los accionistas de las empresas que van a encargarse de llevar a cabo el proyecto son familiares o amigos del alcalde Gabriel Amat. Asimismo, son numeroso los casos de procesos especulativos vinculados al sector inmobiliario en la costa Mediterránea y las burbujas que se derivan de la economía inmobiliaria, por lo que el hartazgo generalizado es más que comprensible, en un contexto de crisis ecosocial, económica y de corrupción política e institucional, en el que la polarización de la sociedad es cada vez mayor (especialmente en la región de Andalucía) y las pérdidas se socializan, a costa del contribuyente, mientras que los beneficios se privatizan.

 La Ribera de la Algaida ha sido recientemente reconocida e incluida en el Inventario de Humedales de Andalucía, por lo que su protección está prácticamente asegurada. No ocurre así, con las Salinas. La población local está presionando para que éstas sean consideradas como Bien de Interés cultural por su valor histórico, arqueológico e industrial (en un pasado fue el motor de la economía local). Esto viene a demostrar el importante valor ambiental, cultural e histórico de estos lugares. Los conflictos socioambientales, como el de Roquetas de Mar, ponen de relieve el papel fundamental y activo que juega la sociedad civil, articulada como contrapoder en distintos colectivos y asociaciones, así como las señales de identidad colectiva, para hacer frente a los intereses de las élites políticas y empresariales que instrumentalizan el poder político con fines personales y de lucro.

7.    Fuentes y materiales de interés

Bibliografía y referencias digitales

“El Socio-espacio de conflicto”. En Aledo, A. (2018). Gobernanza del riesgo en Problemas y Conflictos Socioambientales.

Almería Información (2017-10-30) Diez asociaciones se unen en defensa de las Salinas de Roquetas de Mar. Disponible en: http://www.almeriainformacion.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=12789:diez-asociaciones-se-unen-en-defensa-de-las-salinas-de-roquetas-de-mar&Itemid=780

Caro Sánchez, S. (2015). Turismo VS Agricultura. La pugna por la arena.

Ecologistas en Acción (2017-01-30). La Ribera de la Algaida, podría desaparecer con el nuevo deslinde. Disponible en: https://www.ecologistasenaccion.org/?p=33584

Ecologistas en Acción (2017-10-25). Piden sensatez en la gestión del suelo. Disponible en: https://www.ecologistasenaccion.org/?p=35218

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Ecologistas en Acción (2018-02-12). Recurso de reposición contra los planes urbanísticos en las Salinas de San Rafael. Disponible en: https://www.ecologistasenaccion.org/?p=35784

Ejidotelevision (2011-02-21). El proyecto de las salinas de Gabriel Amat Levanta… Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=zdn2egjyclI

Galdeano, Juan Miguel (2018-04-5). Mimando la Ribera de la Algaida. Novapolis. Disponible en: http://novapolis.es/web/mimando-la-ribera-de-la-algaida/

González, Emilio (2014-05-27). Valores y amenazas de la Ribera de la Algaida. Sociedad para el estudio y recuperación de la biodiversidad almeriense. Disponible en: https://serbal-almeria.com/noticias/62-valores-amenazas-ribera-algaida

Harvey, D. (2004). El” nuevo” imperialismo: acumulación por desposesión. Socialist register.

Martínez-Lage, A. V. (2007). La costa de Almería: Desarrollo socioeconómico y degradación físico-ambiental (1957-2007). Paralelo 37, (19), 149-184.

Mas, Íñigo. (2018-03-2). Continúan las movilizaciones contra la urbanización de Las Salinas de Roquetas de Mar. Eldiario.es. Disponible en: https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/Cadena-humana-urbanizacion-Salinas-Roquetas_0_744375719.html

Mas, Íñigo. (2017-12-30). La plataforma ‘Salvemos Las Salinas’ de Roquetas reclama que sea BIC para evitar la “urbanización” de Gabriel Amat. Eldiario.es. Disponible en:  https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/Parlamento-Andaluz-Interes-Cultural-Roquetas_0_724077588.html

Novapolis (2017-01-9). El Grupo Ecologista Mediterráneo castiga la urbanización de la Ribera de Algaida en sus premios 2017. Novapolis. Disponible en: https://novapolis.es/web/el-grupo-ecologista-mediterraneo-castiga-la-urbanizacion-de-la-ribera-de-algaida-en-sus-premios-2017/

Valdivia, Julio (2017-12-18). La ciudadanía se moviliza para salvar Las Salinas y la Ribera de la Algaida. Ideal. Disponible en: http://roquetas.ideal.es/roquetas/ciudadania-moviliza-salvar-20171218070422-nt.html

Valdivia, Julio (2018-02-13). Ecologistas denuncian que los planes para Las Salinas incumplen la normativa europea. Ideal. Disponible en: http://roquetas.ideal.es/roquetas/ecologistas-denuncian-planes-20180213133722-nt.html

 

Recursos audiovisuales

Ejidotelevision (21 de febrero de 2011). El proyecto de las salinas de Gabriel Amat levanta… (archivo de vídeo). Recuperado en: https://www.youtube.com/watch?v=zdn2egjyclI

Mas, Íñigo (26 de febrero de 2018). Abrazo a Las Salinas de Roquetas para evitar su urbanización (archivo de vídeo). Recuperado en: https://www.youtube.com/watch?v=oDhnlCrw6lM

Mas, Íñigo (2018-01-21). Contra la urbanización de Las Salinas y de la Ribera de la Algaida. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=a3hs8BP5DR0

Podemos Andalucía (13 de octubre de 2016). Mercedes Barranco pregunta por la protección de las Salinas de Roquetas de Mar y Ribera de la Algaida (archivo de vídeo). Recuperado en: https://www.youtube.com/watch?v=W8eGsRgM_Bo

Salvemos las Salinas (3 de diciembre de 2017). Las Salinas de Roquetas en Canal Sur. (archivo de vídeo). Recuperado en: https://www.youtube.com/watch?v=NN8bztyfMQk

Salvemos las salinas (2 de enero de 2018). El atentado medioambiental contra las Salinas de Roquetas (archivo de vídeo). Recuperado en: https://www.youtube.com/watch?v=Jhvo-78CbRc

Salvemos las Salinas (7 de enero de 2018). Las Salinas y la Algaida de Roquetas llegan a los medios de comunicación (archivo de vídeo). Recuperado en: https://www.youtube.com/watch?v=Mj3B4kgLzjA

 

Referencias institucionales

“Cabrera anuncia la construcción de un parque urbano en Las Salinas” (25/04/2016). Recuperado en roquetasdemar.es

“Compensación de las Salinas” (7/09/2009). Recuperado en roquetasdemar.es

“Reparcelación 2ª fase de Las Salinas” (12/07/2010). Recuperado en roquetasdemar.es

“Reparcelación Sector Z-SAL-01” (4/02/2011). Recuperado en roquetasdemar.es

“Reparcelación de Las Salinas” (1/02/2012). Recuperado en roquetasdemar.es

“Suelo y Vivienda, Transporte y Movilidad” (28/08/2009). Recuperado en roquetasdemar (De aquí se extraen los distintos informes, memorias y planos relativos al P.G.O.U. de 2009 y sus diversos Planes Parciales, modificaciones, Evaluaciones de Impacto…)

 

8.   Anexo: Materiales gráficos

 

Plano 1. Unidades de ejecución P.G.O.U de 2009, Roquetas de Mar

Plano 1

 

Plano 2. Proyecciones urbanísticas sobre el sector Z-SAL-01

Plano 2

 

Ficha 1. Datos descriptivos sobre la actuación y ordenación urbana en el sector Z-SAL-01

Ficha 1

 

Gráfico 1. Transformaciones demográficas. Población por municipios: Roquetas de Mar (1996-2017)

grc3a1fico-1.png

Fuente: Instituto Nacional de Estadística

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